Capítulo 20

  • No, no me valen más, lo vamos a mirar quiero respuestas ya, no es posible que no haya rastro alguno del mensaje, ni de la persona que lo manda.

Carlos está muy nervioso, sinceramente yo también. ¿Quién puede acosarnos de esa manera?

¿Porqué sabe cuando estoy con él para mandarle esos mensajes?, no entiendo nada,y no quiero rayarme.

Decido tranquilizar a Carlos, está super nervioso.

  • Tranquilo, no te preocupes no pasa nada.
  • No Sofi, no pasa nada no, esto se tiene que arreglar, no quiero que nadie pueda estropear lo nuestro, ya lo hizo la primera vez y no lo va a lograr una segunda.

Ai que me le como, es tan, uf..

  • Anda, echa a los agentes y vamos a olvidarnos de todo tu y yo.

Me agarra de la cintura, posesivamente, me encanta y antes de irse me da un beso.

Veo como se despide de la policía, y se apoya en la puerta. Le noto muy preocupado, y eso no me gusta así que decido hacer que se olvide de todo.

Pongo música, When I Was Your Man, Bruno Mars, una canción preciosa y que para mí tiene un significado increíble.

Y me pongo detrás suya, el sigue apoyado en la puerta, y yo por detrás le acaricio, no se mueve, se deja tocar, se deja hacer.

Le meto las manos por debajo de la camiseta, y se la empiezo a quitar, le beso la espalda, es tan grande y fuerte, me encanta. Estoy así unos minutos, hasta que decido bajar, y sin quitarle el pantalón le toco la entrepierna, Dios ya está dura.

Le toco por encima, me encanta y sé que a el también, me lo dice su forma de respirar, su nerviosismo. Aún por detrás, le desabrocho el pantalón, y se lo bajo junto con los calzoncillos como es costumbre, allí le tengo, desnudo solo para mí.

Le toco el culo y poco a poco le vuelvo a rodear.. y bajo la mano a su pene. Que duro está, estoy deseando metérmela en la boca, y que me la meta a mí. Pero decido seguir jugando. Le acaricio los huevos a la vez, de bombearle el pene, le encanta, poco a poco voy viendo que no puede contenerse más tiempo parado. Quiero que se dé la vuelta, quiero que me mire mientras le hago disfrutar.

Se lo hago saber y encantado se da la vuelta, sigue apoyado en la puerta, desnudo pero esta vez mirándome.

Yo estoy totalmente vestida, y eso me pone muchísimo. Mientras le hago una paja, me mira a los ojos, me vuelve loca ver ese fuego en él. Y cuándo ya no aguanto más, me aparto y sin dejar que se mueva. Me quito el vestido con toda la sensualidad del mundo, y sorpresa, debajo no llevo nada.

Buscaba sorprender a Carlos y creo que lo he conseguido, los ojos casi se le salen de las órbitas, me encanta esa reacción. Me acerco y le sigo tocando, me encanta acariciarle, y mirándole siempre mirándole, le cojo la mano y la dirijo a mi botón del placer. Él sabe como tocarme, pero intuyo que el que yo de el paso le ha encantado. Me acaricia, nos acariciamos mutuamente. Me abre los labios, y con mucha delicadeza me mete dos dedos, los empieza a mover a su ritmo, al ritmo que tanto me gusta, decido aumentar también mis caricias, más rápido, a su ritmo, sin darme cuenta noto que me ha metido tres dedos, esto es infernal, que placer, a la vez, me está masajeando el clítoris, siento que me voy a caer, pero no, quiero estar a la altura, quiero no parar, quiero mirarle, tocarle, hacer que se corra en mi mano, y eso no tarda en llegar, los dos alcanzamos el Climax masturbándonos, mirándonos, con amor.

Que bien sienta un orgasmo oye, parece que ya estamos los dos mucho mas relajados.

Nos hemos echo la cena y nos hemos puesto unas pelis, nos quedamos dormidos en el sofá.

Buf, que dolor de cuello, dormir en el sofá no es nada cómodo, pero estábamos tan cansados que ni ganas teníamos de irnos a la cama.

Me levanto por que me llega el olor de bacon con huevos, joder me encanta. Voy a la cocina y Carlos está preparando el desayuno.

  • Buenos días preciosa, ¿preparada para disfrutar de nuestro último día de incógnitos?

Jo, me pongo hasta triste, mañana ya vuelvo a la realidad, todo el mundo se cree que hoy estoy en Londres, y hemos decidido no decir nada a nadie y disfrutar juntos, solos, en casa, sin salir.

  • Creo que me acostumbraría muy bien a esta vida.
  • Sofía, la rutina es lo que mata la pareja, no dejaría que ningún dia fuera parecido al anterior.

Ala, es que ya me ha ganao!  Me le como.

  • No entiendo, como alguien ha podido dejar a una persona como tú.
  • Bueno, en realidad no me dejó, estaba conmigo y a la vez con otro.

Carlos se queda pensativo, anda que yo también sacarle ese tema, parezco gilipollas.

  • ¿Como sigue tu madre?
  • Bueno está mejor, la gusta llamar mucho la atención, ya te darías cuenta el día del hospital, está muy pesada y todos los días me pregunta que si eres mi novia, por supuesto no la contesto contra menos sepa de mi vida mejor te lo aseguro.

Me llama la atención como habla de su madre, habla con cierto resquemor muchas veces, como si ella le hubiera echo algo. No sé, es algo que descubriré seguro.

  • ¿Te ha llamado Víctor?

La pregunta me pilla de sorpresa.

  • No lo sé, no he encendido el móvil desde que subimos al avión, y ahora mismo es lo que menos me preocupa.
  • Quiero que seas sincera Sofía, si te queda el más mínimo sentimiento hacía él quiero que me lo digas, no por nada, sino porque no quiero que haya mentiras entre nosotros.
  • Ya te dije lo que sentía, Víctor fue una persona muy importante para mí, más que nada creo que se me quedó la espinita de que hubiera pasado, pero desde que te conocí, solo estás tu en mi cabeza, imagino que eso significará algo.
  • Ya, pero en cuanto nosotros discutimos fuiste a buscarlo.
  • Tienes toda la razón, y mi impulsividad me juega malas pasadas, pero si no hubiera ido tu no me hubieras buscado, y yo no me hubiera dado cuenta de lo importante que eres para mí. Me lo tomo de esa manera.

Carlos me mira, me le como, es tan mono.

  • Bueno quiero que aprovechemos este día lo máximo posible, pero aquí.

Es increíble todo lo que Carlos ha preparado, vienen ha hacernos masajes, ha preparado pelis, ha encargado comida, nos bañamos en la piscina, es un día increíble y sobre todo muy especial.

Ha sido unos de los mejores días de mi vida, y eso que no hemos salido de casa. Hemos tenido muchas confesiones ya puedo decir que a raíz de hoy conozco mucho mejor a Carlos.

Actualmente, somos pareja, me encanta. Estoy deseando contárselo a Raquel y a Laura, mañana he quedado con ellas para comer!.

No me quiero ir, pero el deber me llama y mis padres me estarán esperando en casa.

Nos despedimos, quedamos en hablar, y en vernos mañana. Estamos en modo empalago.

Por cierto, hemos follado como unas 7 veces. Madre mía si no puedo casi ni andar.

Os espero en mi facebook.:

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