Capítulo 19

No puedo ser más feliz. Estoy con Carlos en el aeropuerto esperando un vuelo hacía Madrid, encima parece que la vida me sonríe, me han dejado cambiar mi vuelo sin ningún problema, que raro.

Estamos en modo empalagoso pero me encanta, también sé que cuando lleguemos me dará lo mio, y es algo que estoy deseando.

  • Ese gilipollas no te para de llamar.

Me hace gracia, la vena celosa esta que tiene, me pone a mil.

  • No pasa nada, no va a obtener nada de mí, estoy muy centrada en que este barco, vaya bien.

Me besa, tan tiernamente, que casi me derrito.

Nos llaman, así que embarcamos y en menos que canta un gallo estamos en Madrid.

Mi madre se cree que vuelvo dentro de 2 días y Raquel y Laura también, así que Carlos me propone que no digamos nada a nadie y estemos estos dos días juntos, sin que nadie nos moleste. Por supuesto acepto, en esa proposición, veo muchas cosas y a cada cual mejor.

Bueno anteriormente ya os he contado como es la casa de Carlos, pero no me para de impresionar, madre mía y siempre tan recogida, si fuera yo así mi madre sería feliz, jajaja.

  • Sofía, me ha encantado estas horas, tan románticas que hemos tenido, pero estoy deseando follarte.

Estoy bebiendo agua, y por supuesto cuando me dice eso, y con esa cara, me atraganto y se me va por otro lado, escupo, etc.

  • Vaya, veo que tu también tienes ganas.

Asiento, con carita de cordero degollado.

  • Dime lo que quieres Sofía, dímelo, quiero oírlo de tu boca.

Sin un ápice de vergüenza contesto:

  • Quiero que me chupes, me lamas, me hagas ver el séptimo cielo, como haces siempre, quiero que me la metas, quiero que me toques, pero sobre todo quiero que me beses.

Tiene cara de deseo, sé que le ha gustado mucho lo que le he dicho y me encanta.

  • Ven, Sofía.

Voy, me lleva hacia el despacho.

  • Aquí paso muchas horas de mi día, me gustaría tener un buen recuerdo siempre que entre.

Guau, me encanta.

Me coge y me sienta en el escritorio, en plan película le tiro todo lo que hay en la mesa, sin darme cuenta de que está el portátil también.

Joder lo he roto.

  • Ai madre mía, Carlos, lo siento, yo.. no sabía que estaba el ordenador. Lo siento.

Carlos se empieza a reír a carcajadas, y yo, le sigo.

  • No te preocupes, pequeña, solo es un ordenador, tendrías que a verte visto la cara que has puesto.

Sigamos, viene me abre de piernas, llevo vestido osea que tiene fácil acceso, me lo sube un poco mas arriba de las rodillas, y me acaricia.

  • Empezaré acariciándote, y ahora me meteré entre tus piernas, te lameré, te saborearé, te masturbaré y luego te haré ver el séptimo cielo y por supuesto no dejaré de besarte.

Madre mía, ya estoy húmeda.

Empieza ha hacer circulitos en mi clítoris, y a la vez hace eso que tanto me gusta, me mete dos dedos, con que destreza los mueve es increíble, yo gimo, se que a él le gusta saber que me esta gustando y yo se lo hago saber.

Me corro, el orgasmo es increíble, sabe hasta que punto llegar para que sea inolvidable, y eso me encanta.

Ahora se agacha, Dios mio, se acerca me sopla, y me chupa, me lame, me da pequeños golpecitos, en mi botón mágico, no puedo aguantar más, pero no me deja moverme me agarra los tobillos, y no me deja. Eso me gusta hace que el orgasmo sea mas intenso. Ya voy por el segundo.

Follar con Carlos es inexplicable, siempre se preocupa de que yo disfrute y creo que las tornas tienen que cambiar, así que sacando la loba que llevo dentro le echo para atrás y me pongo encima.

  • Ahora te toca disfrutar a ti.

Le oigo gruñir, sé que ese cambio le ha gustado.

Le bajo los pantalones y con el los calzoncillos, estamos encima del escritorio, como me caiga, me doy una buena ostia.

Le agarro la polla, y me la meto entera, arriba y abajo, arriba y abajo, por sus ruidos se que le gusta, y decido que se una a mí, así que me coloco en posición de 69 y Carlos me devora, nos tiramos así 10 minutos hasta que ninguno de los dos puede más, me corro en su boca y Carlos en la mía. Ha sido increíble.

  • Ha sido espectacular Sofía, pero aún me queda llevarte al séptimo cielo.

Para mi asombro, veo que la vuelve a tener dura.

  • Ponte de pie agarrada al escritorio.

Hago lo que me pide, me agarro, y le siento por detrás, me agarra de la coleta me echa la cabeza para atrás y de un movimiento me penetra, y con la mano me masajea el clítoris, ¿porqué lo hace tan bien?, joder, no tardo ni 5 minutos en correrme.

El sigue y sigue, hasta que de un movimiento brusco se corre.

  • Eres increíble Sofía, la mujer más increíble que he conocido nunca.

Nos besamos y nos vamos a la ducha.

Cuándo salimos le oigo maldecir.

  • ¿Qué te pasa Carlos?
  • Otra vez otro mensaje, quién cojones será.
  • ¿Qué pone?
  • Nada, no te preocupes.

Le noto preocupado, y quiero verlo.

  • No enséñamelo.
  • Que no Sofía, hazme caso.

Voy con toda mi furia y le cojo el teléfono. Cuándo lo leo me quedo helada.

Sé que has vuelto de Londres con la putita de Sofía, mas vale que te alejes de ella o te arrepentirás.

¿Como?, pero, ¿quién cojones escribe esto?

 

Continuará.

Os espero en mi Facebook:

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