Capítulo 18

No puedo más, estoy como noqueada, tengo que ir a por Carlos, pero no se ni por donde empezar.

Como era de esperar, no me coge el teléfono ni responde a mis mensajes. No sé si ha cogido un vuelo o si se va a quedar aquí, no se en que hotel se hospeda, NO SE NADA.

Lo primero que hago es vestirme corriendo y bajar a la calle. Sé que por eso tengo que empezar.

No os lo vais a creer pero me he recorrido todos los hoteles, pensiones, hostales, TODO de Londres, estoy agotada no puedo más.

Solo me queda ir al aeropuerto, solo eso. Si no, tendré que volver a España y buscarle allí.

Llego al aeropuerto, bueno a todo esto Víctor no me para de llamar y de escribir mensajes, he seguido la trola de que estoy mala, ya tendré tiempo para explicarle todo.

Bueno, como os he dicho ya estoy en el aeropuerto, es enorme, pero me dirijo a la zona donde salen los vuelos hacia España, concreta mente hasta Madrid.

Me recorro, todos, todos los mostradores y nada, doy su nombre y nada.

¿Qué hago Dios Mio? estoy desesperada, ya si que se me han acabado todos los cartuchos, por lo menos aquí en Londres.

Aún así decido mandarle el último mensaje:

Sé que no quieres saber nada de mí, solo quiero que sepas que fuí a buscarte, he agotado todas mis fuerzas y mis posibilidades, pero no me quiero quedar con la cosa de decirte que te quiero, que has cambiado mi vida, que apareciste en un momento clave para mí, y que en los momentos que hemos estado juntos me has echo muy feliz y has echo que aprecie la vida de la mejor manera posible. Solo espero que seas feliz y que ojalá en algún momento me puedas perdonar. Gracias por cada uno de los momentos que me has dado. Me hubiera gustado que el barco de la vida lo navegáramos juntos. Te quiero.

Bueno, sé que por lo menos lo leerá. Y me quedo agusto, le he dicho lo que siento y lo que me hubiera gustado decirle cuando lo tuve delante.

Víctor me sigue llamando, no se lo cojo. Me siento mal por él, le he usado cuando estaba despechada, pero bueno, muchas veces ellos hacen lo mismo con nosotras, por una vez que lo hagamos no pasa nada.

Estoy tan agotada que cuándo llego al hotel me siento en las escaleras de la puerta, ni entro.

Me apetece pensar, es de noche y no hay casi tránsito.

  • Puede que suene cursi, pero siempre me ha gustado navegar, podría ser tu marinero.

Ai que me da un parraque, me está dando, ¿esto es real? ¿lo estoy soñando?.

  • ¿Carlos?, pero, ¿qué haces aquí?.
  • Lo que necesitaba en mi vida era un chute de energía, de alegría, de adrenalina, de amor, y eso me lo has dado tu pequeña. No me podía ir sin ti, y menos después del último mensaje. Nunca me he ido, he estado esperando el mejor momento para aparecer. Te quiero.

Madre mía lloro, después de todo el día buscándole, está aquí, y lo mejor de todo con buenas noticias, viene a por mí, quiere que estemos juntos.

  • No te imaginas lo mal que lo he pasado cuándo te has ido, te he estado buscando en todos lados, no te podías ir así, no me podía quedar aquí sin ti. Gracias por venir, gracias por perdonarme.
  • En verdad tienes razón, no éramos nada, me pudieron los celos, pero espero que a partir de ahora esto no pase, porque para mí eres todo.

Me le como, me le como a besos.

  • ¿Qué hace el camarerito de la discoteca aquí y besándote?.

Éramos pocos y parió la abuela.

  • Relájate machote, tengo paciencia, pero tiene un límite, y la primera vez que te conocí ya te pase una dos no te paso.

Madre mía, que tensión.

  • Víctor, es Carlos.
  • ¿Y? que coño hace aquí, ¿porqué te estabas besando con él?
  • Porque le quiero.

¿Qué?, ¿Qué acabo de decir?, me ha salido así, madre mia mi impulsividad.

  • ¿Cómo?
  • Pues eso, que le quiero. Lo siento Víctor, no quiero engañarte más ni engañarme a mi misma. Me voy con Carlos.
  • Pero Sofía, creía que entre nosotros había algo especial.
  • Y lo había, pero ya no, no te quiero. Has sido siempre una persona muy especial en mi vida y lo sabes, pero cuando tuviste la oportunidad en Madrid la cagaste, quizá volví porque se quedó algo pendiente, pero no quiero estar contigo, lo siento.
  • Creo que te ha dejado todo claro, ahora nos tenemos que ir, nuestro vuelo sale en 2 horas.
  • Tú cállate.
  • Te he dicho que no te paso ni una más, no me tientes.

Y Pum, Víctor se lanza a Carlos, le da un puñetazo tremendo que casi le tira.

  • A mi no me amenaces.
  • Carlos, por favor vayámonos, no entres en su juego, vámonos por favor.
  • Por ti, pequeña, por ti.

Me da un besazo, que me deja, sin habla.

Nos vamos, Víctor mientras grita insultos, nos pone verdes, pero me da igual ahora mismo soy feliz, estoy con quien quiero estar.

 

Continuará…

Os espero en Facebook:

https://www.facebook.com/profile.php?id=100013786089284

 

 

 

 

Anuncios

Un comentario en “Capítulo 18

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s