Capítulo 17

Joder, pero, ¿qué hago?, ayudarme, Dios dame ideas alúmbrame…

  • Señorita, ¿qué le digo al señor Álvarez?
  • Dile que ahora bajo.

Vamos a ver que hago, tengo en la habitación a Carlos y abajo a Víctor.

  • ¿Qué querían?
  • Eh, nada tengo que bajar a firmar unos papeles, que se me olvidaron cuando entré.
  • Ah, vale te acompaño.

Madre mía, esto se me está complicando demasiado, me meto en unos fregaos que no son normales.

  • No te preocupes, bajo yo en un momentito, tu espérame en la ducha.

Parece que se lo ha tomado bien y después de darme un beso se va a la ducha. Me visto y bajo.

Cuándo llego a recepción, Víctor está de espaldas, estoy cagá, para que mentiros.

  • Hola Víctor, ¿qué haces aquí?
  • Sofía, ¿porqué no me has dejado subir a la habitación?
  • Como te he dicho me encontraba mal, me duele la cabeza.
  • Está bien, solo venía porque me apetecía verte y saber como estabas, pero si no quieres que me quede me iré.

Joder me da pena, pero ¿qué estoy haciendo?, menuda me estoy volviendo joder, pero no puedo dejar que suba a la habitación.

  • Prefiero que nos veamos mañana, quiero descansar.

Pero a ver Sofía, hija mía, ¿que vas ha hacer mañana con Carlos para poder escaparte con Víctor? ¿en que embolao me estoy metiendo?

  • Está bien, descansa.

Y me da un beso antes de irse.

Me siento fatal, me siento mala persona y mentirosa y cobarde. Esto tiene que acabar pero no se como hacerlo, o mejor dicho no se a quién de los dos quiero perder. O alomejor por tonta pierdo a los dos.

  • Has tardado mucho preciosa, te he echado de menos.
  • Y yo a tí.

Y le beso. Cuándo estoy con Carlos, quiero estar con él, no me importa nada más y cuando estoy con Víctor me pasa lo mismo.

Estamos muy bien, vemos una peli, pedimos la cena, fresas, dulces, follamos, compartimos muchas confidencias, anécdotas, me rió un montón.

A parte de ser millonario, Carlos es un amor. Me cuida, me hace alucinar de placer, ¿qué mas se puede pedir?

Estoy muy agusto, pero no se me quita de la cabeza, que mañana Víctor va a venir y nose que voy ha hacer.

Decido anticiparme, así que voy al baño y cojo el movil.

Víctor, he empeorado, mañana no vengas a buscar, quiero descansar. Un beso.

Sé que es seco, y que se va a preguntar por qué me comporto así, pero no puedo hacer otra cosa.

Estoy mas tranquila, porque se que Victor no me va a buscar. Carlos se queda a dormir, follamos, comemos, follamos, vemos películas, volvemos a follar y así en bucle hasta las 6 de la mañana que agotados, nos dormimos.

A las 9:00 suena la puerta, es un mensajero. Abre Carlos.

  • ¿La Señorita Sofía? esto es para ella.

Se cierra la puerta, y Carlos no dice nada.

  • ¿Quién era?
  • ¿Quién es Víctor?

Ostia, se me seca la boca, ¿qué le digo?

  • ¿Por qué dices eso?
  • Lee esta nota.

Buenos días preciosa, ayer me quede un poco chafado cuando bajaste a recepción y no me invitaste a subir, pero entiendo que te encuentres mal y quieras descansar. Espero que mañana me llames, tengo ganas de volver a besarte. Víctor. 

Ostia puta!!!!! ¿qué puedo negar? si lo ha contado todo en la puta nota.

  • Carlos, te lo puedo explicar.
  • Explicar ¿qué Sofia? ¿qué me tienes que explicar? Te vas un día de Madrid y ya te estas viendo con otro y aquí en Londres? ¿Cuánto tiempo más me ibas a engañar?¿ Así que firmando unos papeles no? Qué triste que me tenga que pasar lo mismo, no me lo esperaba de tí.
  • Espera Carlos, déjame explicarte.
  • Muy bien te escucho.

Ala, otra respuesta que no me esperaba, pero este es mi momento, asi que arranco.

  • Víctor es mi amor de la adolescencia, hace no mucho vino a Madrid, es el chico que apareció en la discoteca el día que te conocí. En Madrid, nos estuvimos viendo, pero el tenía que volver. No teníamos nada aunque el no paraba de pedirme que me viniera con el. Dedicí cortar por lo sano y decirle que no, le deje de hablar y  no volví a llamarle. Me empece a ver contigo, y créeme que después de mucho tiempo es una de las cosas que mas me gustan, pero el otro día, cuando te llego ese mensaje, la rabia me invadió, y cogí sin pensármelo un viaje aquí, para venir a verle y estar con el. No te voy a mentir, estos días han pasado cosas entre nosotros, pero también tienes que ser realista y saber que entre tu y yo no había nada, no éramos nada.
  • ¿No éramos nada Sofía?, Nadie sabe el lugar en el que me gusta despejarme, a nadie le había contado lo que mi exmujer me había echo, nadie después de mucho tiempo me había hecho sentir como tu lo has echo, y tu dices ¿que no éramos nada? No sabia que con la edad que tienes, necesitabas poner etiqueta a las cosas, pero no te preocupes lo que menos quiero en mi vida es una persona que a la primera de cambio busca el consuelo en otra cama. Quiero a alguien valiente, que me conozca, que confíe en mí, que me necesite, y que por supuesto sepa que sin ser nada, lo somos todo.

No puedo evitar, que me caigan dos lágrimas y me quedo sin habla. Tiene toda la razón, pero quiero decirle que no quiero que piense eso, que en realidad yo también siento algo más fuerte por él, pero no me sale.

Carlos coge sus cosas y se va, y allí me quedo yo, llorando con una magdalena por cobarde y por no pensar al hacer las cosas.

En ese momento me doy cuenta que la persona que quiero es Carlos, porque si estas enamorada de la primera persona en este caso Víctor, no te enamoras de la segunda, Carlos.

Tengo que impedir que se vaya, lo tengo que impedir rápido. Lo que menos quiero es perderle.

 

Continuará…

Os espero en mi Facebook.

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