Capítulo 13

Las lágrimas me empañan los ojos, quiero llegar ya.

Por fin consigo aparcar, subo corriendo a la habitación, no hay nadie.

Voy a la sala de espera, tampoco hay nadie. Decido preguntar a una enfermera, me lleva hasta una sala, una sala solitaría, silenciosa..

No puede ser, no puede estar pasando, no he llegado a tiempo, Sergio ya no está…

La madre de Sergio en cuanto me ve me abraza, no puedo parar de llorar, no se que puedo decir para consolarla, en realidad, necesito a alguien que me consuele a mí.

  • ¿Pero qué ha pasado? Ayer estaba bien.

Juan, su padre, se acerca a mí:

  • Ayer le empezó a doler la cabeza, lo achacaron a todos los medicamentos que estaba tomando, pero de repente entró en coma. Se le formó un coágulo en la cabeza… y no lo han podido salvar, esto es terrible Sofía… era tan joven, estaba tan contento por su recuperación, esto no es justo.

Se derrumba en mis brazos, no se que hacer Dios mío, me parece mentira que un día estemos aquí y el otro no. No estoy a la altura de la situación, pero tengo claro que de aquí no me voy, sus padres me necesitan y yo necesito estar aquí.

Esto es muy duro, nos ha tocado despedirnos de Sergio, no se me olvidará su cara, su sonrisa y sus ganas de vivir. Ahora es cuándo me doy cuenta que la vida son dos días y que no sabes cuando puede acabar este bonito viaje.

No me salen más lágrimas, llevo llorando todo el día. No paro de recordad momentos vividos con él, y como a todo el mundo creo que nos pasa, que me arrepiento de muchas de las situaciones vividas y que hubiera echo de otra manera. Pero bueno, de nada sirve ya lamentarse.

Son ya las doce de la noche, estoy agotada. Decido irme a casa, mañana es el entierro.y quiero estar entera.

Cuando salgo del hospital enciendo el móvil, tengo un mensaje de Carlos para vernos.

Son las doce, pero me da igual le llamo.

  • Hola cariño, ¿qué tal?

No ha terminado de decirme que tal cuando rompo a llorar.

  • Sofia, ¿qué te pasa?

No puedo hablar, solo lloro y lloro.

  • ¿Dónde estás, que voy a por ti?
  • Carlos, esto es una pesadilla.
  • Pero nena, dime donde estás para poder ir a por tí.

Le digo donde estoy, pero no que me pasa, y viene muy asustado.

  • Dios Sofi, que te pasa por dios.
  • Sergio, ha muerto Carlos, está muerto, muerto, muerto.

Me derrumbo, no puedo más.

  • Tranquila, tranquila cariño, estate tranquila.

Me abraza, lo necesito, creo que cualquier abrazo ahora mismo me vendría bien, pero siendo sincera este me reconforta mucho.

  • Venga pequeña, vente a mí casa. Vamos a descansar, lo necesitas.

No rechisto, tiene razón.

Llegamos a casa de Carlos, parezco un zombie, llevo un montón de horas sin comer nada, pero la verdad es que no me entra.

  • Vamos cariño, tienes que comer algo, no puedes ir a dormir así.
  • No tengo hambre, de verdad, solo quiero descansar.

No insiste, sabe que no va a conseguir nada.

Nos vamos a la cama, me desnuda con una ternura nunca vista.. y  me pone una camiseta suya, no intenta nada, solo me da besos, por el cuello, la espalda, y antes de dormir me da un masaje.

No se en que momento me duermo, cuándo oigo en mi oído:

  • Descansa cariño, descansa.

Son las 2:00 de la mañana, me levanto sobresaltada de una pesadilla. No paro de soñar con Sergio, solo se me vienen a la cabeza imágenes suyas. Esto es un infierno.

Carlos se levanta todo el rato para calmarme y se queda conmigo hasta que me vuelvo a dormir, me pasa esto unas 4 o 5 veces durante la noche.

A la mañana siguiente, me ducho y me arreglo hoy es el entierro.

Menudo mal rato hemos pasado, creo que es el momento más duro de una muerte, el momento de despedirte para siempre, el momento de decir adios.

Me quiero ir a mi casa, quiero estar sola. También he quedado con la madre de Sergio, para ir a la que era nuestra casa a recoger todas sus cosas, y algunas mías que me quedan.

Entro en nuestra casa, me derrumbo, esta todo igual, empezamos a recoger, encontramos fotos, notas, es todo muy duro para nosotras. Su madre quiere llevárselo todo, pero, el jarrón que compramos en Praga me lo quiero llevar yo. Tiene para mí un significado muy importante, núnca lo hemos dicho, pero allí me pidió matrimonio. En ese momento le dije que sí, pero luego las cosas se torcieron. Ahora mismo si hubiera sabido esta situación, también habría tomado la decisión de dejarle, lo último que quería era hacerle daño y estando con el se lo estaba haciendo.

No sé, como afrontar esta situación, pero es algo que sinceramente me ha cambiado la vida.

Cuándo llego a mi casa recibo un whatsap:

Lo siento mucho Sofi, me he enterado de lo de Sergio. Cómo me gustaría estar contigo, apoyarte, abrazarte, besarte en estos momentos tan duros… Sabes donde estoy, y que tienes las puertas abiertas. Te espero y te quiero.

Víctor.

 

  • ¿Contestará Sofía al mensaje de Víctor?
  • ¿Cómo será la vida de Sofía ahora?
  • ¿Estará Carlos a la altura de la situación?

Os espero, mil gracias por todo.

Os dejo en enlace a mi Facebook:

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